Los stops son utilizados con un sólo propósito: protección del capital, y se utilizan para limitar las pérdidas o bien para proteger las ganancias. Los stops se usan basándose en una cantidad de dinero o porcentaje de capital predeterminada más que en indicadores de mercado.
Existen, en líneas generales, dos tipos de stops:
a) El stop de gestión es probablemente el más importante pues hace referencia a la cantidad de dinero que el operador está dispuesto a perder en cada transacción que realiza y se establece luego de la entrada. La única regla sobre el stop de gestión es que no interfiera con la volatilidad propia del instrumento que operamos. De esta forma, si el stop delimitado está siendo alcanzado de forma regular, junto con un cambio en la trayectoria del mercado, lo recomendable es analizar nuevamente la volatilidad propia del instrumento y definir un nuevamente la amplitud que debe tener el stop loss.
Un método para determinar el stop, es ver el tamaño de las barras o candlestick (velas japonesas) de acuerdo al período de tiempo que se analicen los gráficos (5 minutos, 1 hora o gráfico diario) y obtener la barra promedio de ese período de tiempo. A esa barra se le añade un porcentaje, que podríamos llamarlo desviación estándar y ese será la amplitud del stop final que utilice en cada operación con ese instrumento.
b) El segundo stop es el de protección de beneficios, cuya estrategia se basa en utilizar un trailing stop, vale decir, se mueve con la tendencia pero no se modifica si esta cambia de dirección. En caso de que se presente una buena tendencia que permita al operador obtener buenas ganancias, lo que se hace es ajustar el stop sólo con el objetivo de que el mercado no deje fuera nuestra operación continuando así con la acumulación de ganancias.
Los stops pueden utilizarse en formas y con técnicas muy distintas pues en definitiva es algo personal, y que depende de cada plan de trading, siendo menos necesarios cuanto mejor sea el sistema además de los puntos de entrada y salida que utilice el operador.
En definitiva, los stops se utilizan para proteger nuestro capital, mientras que los puntos de salida se utilizan como respuesta a específicas condiciones del mercado.
Lo primero es aprender a interpretar las señales básicas de la operativa intradia. Para ser un operador intradia hay que utilizar bastantes indicadores y entender lo que significan ciertas reacciones del mercado, así como descartar las que no tienen utilidad alguna. Pero lo más importante de todo es que más allá del sistema que se utilice todo operador debe basar sus acciones en torno a la Disciplina.
Lo anterior es particularmente esencial en quienes llevan poco tiempo operando en divisas, pero también lo es para los expertos. De hecho, existe un gran número de traders que constantemente buscan nuevos sistemas, dejando a un lado la rigurosidad y el compromiso que se requiere para operar en el mercado forex.
Sucede con frecuencia que aquellos operadores que opten por el trabajo intenso y el aprendizaje de técnicas de entrada y salida que utilizan, vale decir, el continuo perfeccionamiento de sus operaciones, sean quienes obtengan finalmente créditos.
Asimismo, es importante que cuando se pierda, el operador analice cual fue “el error” en la transacción, las razones que determinaron la acción y procurar no volver a cometerlos. Finalmente lo relevante no será cuanto gane o pierda un operador en un breve periodo de tiempo, sino la buena gestión del capital en el largo plazo.
La experiencia dicta que la falta de capitalización (capital de riesgo) es casi siempre una garantía de fracaso. Sólo se debe invertir con capital de riesgo, es decir el dinero que el individuo no necesita para vivir confortablemente.
Resulta fácil para quienes recién comienzan a operar en el mercado de divisas no saber interpretar, como es debido, los factores fundamentales y técnicos que afectan al mercado, la falta de conocimientos respecto a las órdenes de compra y venta así como la forma adecuada de utilizar los stops.
La falta de disciplina es otro factor. El ego es parte integral de la operativa y, al estar emotivamente implicado, el trader pierde perspectiva. Este debe procurar ser lo más objetivo que pueda, admitiendo sin problemas los errores que cometa. Los especuladores profesionales no tienen ningún problema en admitir sus errores y salirse de la posición perdedora inmediatamente.
En este sentido, el error más común en los operadores es la falta de un sistema que actúe como mapa de carreteras que permita dirigirse con facilidad hacia la meta final. Un sistema obliga a fijarse objetivos y desarrollar la disciplina necesaria para operar con éxito. De ahí que lo más importante sea la gestión, pues sin ella las posibilidades de tener éxito son escasas.
1. Tranquilidad, sangre fría
Nunca se puede ingresar al mercado pensando en qué se va a comprar o vender. Por el contrario, el trader debe comenzar sus operaciones teniendo en cuenta que quizás exista alguna posibilidad en el mercado, y tal vez se pueda comprar o vender algún instrumento si el mercado entrega señales. Este punto es fundamental, no se puede operar por instinto.
2. Paciencia
Si el operador decide tomar alguna posición por alguna razón, la mejor forma de entrar es a un precio definido.
3. Paso a Paso
El objetivo no es hacer un Trading de US$100.000. Por el contrario, lo que cuenta es ser capaz de realizar quince operaciones de US$ 10 mil de forma pausada, sensata y reflexiva, de lo contrario el riesgo será mucho mayor.
4. Escoger un pequeño grupo de instrumentos financieros
Es importante concentrarse en una o dos divisas con tal de tener una mayor familiarización con la moneda, no simplemente desde el punto vista grafico sino que más bien del mercado mismo.
5. Información
Generalmente se recomienda a quien opera por primera vez en el mercado de divisas, no seguir a un analista en particular. Lo mejor es aislarse, es decir, tomar decisiones propias lo más escépticamente posible, sin influencias. El operador puede escuchar y meditar las opiniones de expertos y analistas, siempre siendo consciente de que debe mantener un alto grado de espíritu crítico.
6. Formación
Mientras se comienza a observar el Mercado, el trader aprende los principios básicos de las finanzas, tomando finalmente mejores decisiones.
7. Y lo fundamental
Cuando se obtengan ganancias ya sean US$ 10 mil Dólares o US$100 mil, lo recomendable es que el operador salga por un tiempo del Mercado. Quienes no lo hacen, suelen perder lo que ganan.
El problema con el que recurrentemente se encuentra el operador es más bien psicológico. Los seres humanos se mueven por emociones muy parecidas, que al agruparse en una masa producen un comportamiento determinado. Cuando el operador realiza una transacción se sumerge en el mercado, pasando a formar parte de la masa, con su comportamiento característico.
El comportamiento de un individuo es complejo y puede ser difícil de seguir. La masa tiene un comportamiento primitivo, predecible y sencillo, o al menos relativamente sencillo. Un buen operador tiene muy claro lo que son los mercados financieros: son ante todo grupos de personas. No se le debe tener miedo a esta masa “primitiva”, pero ojo, nunca se debe ir en contra porque siempre ésta será más fuerte que la voluntad del operador.
Entonces, ¿por qué se forman las masas y aparece el comportamiento de masas? El individuo necesita al grupo, le proporciona seguridad, y la supervivencia dentro de este resulta más fácil. Por eso el individuo en los mercados financieros busca un líder, siguiendo opiniones que le ofrece seguridad, lo que no siempre ocurre.
Por ello la independencia del trader es fundamental, es vital., Es la clave de las ganancias en el mercado de divisas y en las finanzas en general. Ser independiente significa desarrollar un sistema propio entendiendo por qué compra y vende en todo momento, no porque sea la opinión de otro, sino porque el sistema del trader genera una señal de compra o de venta.
La mayoría de los operadores, profesionales y principiantes, buscan a quien culpar cada vez que se genera una pérdida. De ahí la relevancia de evitar las emociones mientras se opera en el mercado. El operador no puede decidir por miedo o por avaricia, por lo tanto antes de entrar en una posición lo recomendable es registrar dicha acción, vale decir, anotar la cotización del momento, los motivos por los que se cree que la posición es buena, los límites para la ejecución del stop loss y de la toma de beneficio, un gráfico de la evolución del valor y el resto de datos que se consideren oportunos. Después, una vez que el trader cierre la posición, debe anotar cómo ha evolucionado el valor, si se han respetado o no los límites, etc.
Un punto importante es el de los objetivos. En todas las profesiones uno de los objetivos suele ser ganar dinero, pero en la mayoría se pretende ganar dinero por el ejercicio de la profesión que se pretende sea agradable, formativo y, en definitiva, haga disfrutar y sentirse orgullosos a los individuos.
Pues bien, el mercado financiero es uno de los sectores donde eso no suele ocurrir. El objetivo del operador es comprar más bajo de lo que vende y vender más alto de lo que compra, el dinero, también en este caso, viene con ello. Pero al realizar las compras y las ventas el trader puede caer en el error de empezar a contar el dinero mientras opera, a contar el beneficio que lleva la operación que aún no está cerrada, a comportarse como la masa. Eso le hará caer en el miedo y en la avaricia, perdiendo lo más importante: la disciplina.
Por ello el primer objetivo de todo operador debe ser llevar un libro de registros impecable, documentando todas las operaciones, explicando las entradas, salidas, límites de stop loss y toma de beneficio, en definitiva, la ruta de acción que emplea en este mercado.